Las cubiertas o cobertores de protección para piscina, también conocidos como cobertores de invernaje, protegen el vaso de la piscina durante los meses de invierno. Al cubrir la superficie, crean una cámara de aire entre el agua y la lona que ayuda a reducir el riesgo de formación de hielo, una de las principales causas de roturas y agrietamientos en el vaso.
Además, impiden el paso de los rayos solares y de la suciedad exterior, lo que dificulta la proliferación de algas y ayuda a conservar el agua de una temporada a otra. Gracias a ello, podrás mantener la piscina en mejores condiciones durante el invierno y reducir considerablemente las tareas de limpieza y mantenimiento.
Instalar un cobertor de protección para piscina también contribuye a mejorar la seguridad, ya que su resistencia ayuda a prevenir caídas accidentales de personas o animales de compañía. Es una solución práctica para alargar la vida útil de la piscina y facilitar su puesta a punto al inicio de la siguiente temporada.
Poliéster recubierto con PVC
El poliéster recubierto con PVC es uno de los materiales más recomendables para fabricar un cobertor de invierno para piscina. Se trata de una lona opaca de doble cara, muy resistente, impermeable y preparada para impedir el paso de la luz solar, un factor clave para evitar la aparición de algas y mantener mejor el agua.
Además de su resistencia, este material facilita tanto la colocación como la recogida del cobertor. Los modelos incorporan ojales para instalar tensores regulables, ofrecen una gran durabilidad y cuentan con desagüe para evacuar el agua de lluvia. También pueden fabricarse en diferentes medidas y formas para adaptarse a todo tipo de piscinas.
Ventajas del cobertor de invierno para piscina
Instalar un cobertor de piscina para invierno ofrece ventajas muy importantes para el mantenimiento y la conservación de la instalación:
- Protege el agua frente a hojas, polvo, suciedad y otras partículas del exterior.
- Reduce la aparición de algas al bloquear la entrada de luz solar.
- Ayuda a conservar el agua de una temporada a otra.
- Protege el vaso de la piscina frente a heladas y agentes climáticos.
- Mejora la seguridad gracias a la resistencia de la lona.
- Reduce el trabajo de limpieza al inicio de la siguiente temporada.
Consejos de mantenimiento y limpieza de la lona
Este tipo de tejido ofrece una alta resistencia frente al viento, la lluvia, el sol, el polvo y otros agentes ambientales. Aun así, para alargar la vida útil del cobertor de invernaje, conviene realizar una limpieza periódica y revisar visualmente su estado con regularidad.
- Limpia y seca siempre el cobertor antes de guardarlo.
- Utiliza jabón neutro para la limpieza habitual.
- En caso de moho u hongos, puedes usar agua con una pequeña cantidad de cloro o lejía.
- Si la superficie está muy sucia, utiliza cepillos de cerdas suaves.
- No uses disolventes, alcohol ni hidrocarburos, ya que pueden dañar el PVC.
Cómo medir y comprar un cobertor de invierno para piscina
Disponemos de distintos tamaños y formas de cobertor de invierno para piscina, y también podemos preparar opciones personalizadas para piscinas con formas especiales. Para elegir correctamente, es fundamental medir el perímetro total del vaso y añadir un margen de seguridad que permita que la lona solape sobre la coronación.
Como referencia, se recomienda que el cobertor sobresalga al menos 15 cm sobre el borde de la piscina. Así se evita que la luz solar penetre en el agua y se mejora la eficacia de la protección.
También es importante indicar la posición de escaleras fijas u otros elementos que puedan afectar al ajuste del cobertor. Siempre que sea posible, conviene retirar las escaleras metálicas antes de instalarlo para mejorar la cobertura y la protección.
Uso recomendado del cobertor de piscina en invierno
El cobertor piscina invierno es ideal para conservar el agua una vez finalizada la temporada de baño, especialmente en piscinas privadas y en piscinas con cloración salina. Salvo en casos en los que sea necesario vaciar la piscina por reparación, mantener el agua cubierta durante el invierno permite ahorrar tiempo, productos y costes de puesta en marcha.
Aun así, se recomienda bajar ligeramente el nivel del agua, aproximadamente unos 20 cm, y colocar elementos flotantes si existe riesgo de heladas intensas, para ayudar a proteger el vaso frente a posibles daños.