Las cubiertas de verano para piscina, también conocidas como cubiertas térmicas, aprovechan la energía solar para calentar el agua durante el día al inicio de la temporada y ayudan a mantener la temperatura durante la noche. Además, reducen la evaporación del agua hasta en un 95%, lo que permite ahorrar no solo agua de reposición, sino también productos para el tratamiento y mantenimiento.
También protegen la piscina frente a la suciedad y pueden ayudar a reducir hasta un 60% del gasto en climatización, por lo que resultan especialmente recomendables en piscinas climatizadas.
Gracias a su ligereza y flotabilidad, el cobertor solar para piscina se extiende y se recoge con facilidad. Esta tarea resulta aún más cómoda si se utiliza un enrollador, que permite mantener la cubierta recogida, mejorar el orden alrededor de la piscina y aumentar su durabilidad, especialmente si se complementa con una funda de protección.
Fabricados en polietileno con tratamiento anti UV
Los cobertores de verano para piscina están fabricados en polietileno con tratamiento anti UV, un material diseñado para resistir la radiación ultravioleta y prolongar la vida útil del producto.
Además de su resistencia, se trata de un material ligero que flota sobre la superficie del agua y facilita la colocación y retirada diaria del cobertor. Su uso ayuda a evitar la evaporación del agua y de los productos químicos, mejorando al mismo tiempo el mantenimiento general de la piscina.
Uso adecuado y ventajas
Este tipo de cubierta térmica para piscina está especialmente recomendada para los meses de verano. Ayuda a conservar la temperatura del agua durante la noche y evita que esté demasiado fría al día siguiente. También puede utilizarse en piscinas con bomba de calor o calentador eléctrico, mejorando el rendimiento del sistema de climatización y favoreciendo el ahorro energético.
El uso de los cobertores de verano reduce la evaporación, protege el agua frente a la suciedad y facilita las tareas de mantenimiento. Además, al llegar menos residuos a la piscina, el sistema de filtración trabaja menos y gana en eficiencia.
Su instalación es muy sencilla: solo hay que extender la cubierta sobre el agua, dejando las burbujas en contacto con la superficie y la cara lisa hacia arriba. No requiere anclajes. Para facilitar aún más la colocación y recogida diaria, puede complementarse con un enrollador de aluminio.
Formas y tamaños a elegir
Disponemos de diferentes tamaños y formas de cobertores de verano para piscina, para que encuentres fácilmente el modelo que mejor se adapta a tu piscina. Para elegir la medida correcta, se recomienda medir el hueco del vaso y restar unos 5 cm, de forma que el cobertor quede flotando correctamente y lo más extendido posible sobre el agua.
Nuestra gama incluye distintas opciones en cuanto a colores, espesores y tipos de burbuja, desde modelos estándar hasta burbujas dobles de mayor rendimiento térmico y mayor aporte calorífico.
Mantenimiento
- Se recomienda limpiar la cubierta de forma regular con agua y algo de presión para eliminar la suciedad acumulada y evitar que termine deteriorando el material.
- Lo ideal es aclararla con una manguera y dejar que se seque antes de volver a enrollarla.
- Para mejorar su durabilidad, se aconseja retirar los cobertores de verano para piscina únicamente durante el baño.
- Su uso continuado ayuda a mejorar el rendimiento del sistema de filtración y climatización instalado.
Consejos de seguridad
Los cobertores de verano para piscina no deben utilizarse como elementos de seguridad. Están diseñados para conservar la temperatura del agua y evitar la entrada de suciedad, pero no disponen de sistemas de sujeción ni están preparados para soportar peso.
Antes del baño, debe retirarse completamente la cubierta. Es peligroso caminar, jugar o nadar sobre ella.