El clorador salino Salt & Swim Hayward te resuelve una de las partes más pesadas del mantenimiento de la piscina: mantener la desinfección con un control más estable y con menos intervención manual. Si buscas un equipo sencillo de usar, con regulación clara de la producción y una instalación pensada para piscina privada, aquí tienes una opción que va al grano y cubre lo importante sin complicarte la maniobra diaria.
Control real del cloro
Lo que más valor aporta aquí es que puedes ajustar la producción de cloro del 0 al 100% en incrementos del 10%. Eso te permite adaptar mejor el funcionamiento del equipo al uso de la piscina, a la temperatura y a los momentos en los que necesitas reforzar o contener la desinfección. Además, incorpora función de supercloración, útil cuando necesitas recuperar el agua con más rapidez.
Instalación más sencilla
Este equipo trabaja con conectores universales para tuberías de 50 mm y 63 mm, así que encaja bien en muchas instalaciones domésticas sin obligarte a una adaptación extraña desde el principio. También incluye soporte para fijación en pared, algo práctico cuando quieres dejar el conjunto ordenado y accesible en la zona técnica.
Lo que conviene revisar antes
Antes de elegir versión, lo importante es ajustar bien la producción al volumen real de tu piscina. Aquí tienes variante de 15 g/h para piscinas de hasta 60 m³ y variante de 22 g/h para piscinas de hasta 90 m³. Elegir por debajo puede dejarte sin margen en verano o en momentos de mayor uso. Elegir con criterio te da más estabilidad y menos correcciones posteriores.
- Comprueba el volumen real de la piscina.
- Revisa si tu instalación trabaja con 50 mm o 63 mm.
- Ten en cuenta que necesita una longitud mínima de tubería de 25 cm.
- Verifica que el sistema pueda mantener un caudal mínimo de agua de 3,5 m³/h.
Pensado para facilitar el día a día
La célula incorpora sensor de caudal, avisa sobre la vida útil de la célula y permite un cambio rápido cuando toque sustituirla. A eso se suma un cableado ya resuelto, con 1 m de cable en el cuadro y 3 m en la célula, algo que ayuda cuando quieres una instalación más limpia y con menos improvisaciones.
Mejor ajustado al uso real
Otro punto útil es que corta la producción cuando la temperatura del agua baja, evitando trabajar donde ya no tiene sentido forzar el equipo. Además, incorpora detector de cubierta automática para regular la producción de cloro cuando la piscina está tapada. Ese detalle ayuda a afinar mejor el funcionamiento y a no producir de más cuando la demanda real del agua cambia.
Características técnicas
- Tipo de producto: clorador salino para piscina privada.
- Modelo: Salt & Swim Hayward.
- Producción disponible: 15 g/h o 22 g/h.
- Volumen máximo orientativo: hasta 60 m³ o hasta 90 m³, según versión.
- Control de producción: 0-100% en pasos del 10%.
- Función: supercloración.
- Sensor: sensor de caudal incorporado en la célula.
- Conectores: universales para 50 mm y 63 mm.
- Instalación: soporte para fijación en pared.
- Cableado: 1 m en el cuadro y 3 m en la célula.
- Longitud mínima de tubería: 25 cm.
- Caudal mínimo: 3,5 m³/h.
- Salinidad máxima indicada: 3,4 g/l.
- Extra: detector de cubierta automática incluido.
Cuando tiene sentido
Si quieres pasar de una dosificación más manual a un sistema que mantenga mejor el ritmo de desinfección, este equipo tiene lógica por simplicidad, ajuste y facilidad de uso. La clave está en elegir la producción correcta y montarlo respetando caudal y tubería mínima. Cuando eso queda bien resuelto, ganas comodidad diaria y un control más estable del agua.